Oxalatos
Los oxalatos, la forma aniónica del ácido oxálico, son compuestos naturales que pueden formar estructuras cristalinas cuando se combinan con un catión (p. ej., calcio, plomo, etc.). Diversos organismos, como plantas y hongos, los producen para su estructura, defensa y función, pero también son una parte normal del metabolismo humano. Los mohos y levaduras pueden producir oxalatos directa e indirectamente, respectivamente, mientras que bacterias beneficiosas, como Oxalobacter formigenes, ayudan a descomponerlos. Además, la exposición a ciertos tóxicos, como el óxido de etileno, el etilenglicol y el ácido tricloroacético, puede aumentar los niveles en la orina.
Cuando se consumen de plantas que contienen oxalato (p. ej., espinacas, soja, remolachas, té, etc.), los oxalatos solubles y no unidos se absorben en el colon o se unen a minerales como el calcio y forman compuestos insolubles en la luz intestinal, que se excretan después en las heces. La capacidad de los oxalatos para unirse a minerales esenciales puede contribuir a las deficiencias, mientras que factores como la insuficiencia de vitamina B6, la mala absorción de las grasas, el consumo de alimentos con alto contenido de oxalatos, la suplementación con colágeno y ciertos medicamentos, pueden afectar aún más a la excreción de oxalatos. Independientemente de su origen, el exceso de oxalatos puede causar problemas sistémicos en los seres humanos y se ha asociado a numerosas afecciones, que incluyen dolor e inflamación.
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